martes, 16 de octubre de 2007

Podría decir que resulta triste no darse cuenta de la suerte que tenemos hasta que no conocemos miserias de otros, pero no, es la pura verdad. A menos que comparemos con un extremo, nuestros asuntos son primordiales; tal vez y solo si conocemos a alguien que no encuentre sentido a su vida somos conscientes de las razones que a nosotros nos unen a ella. Pero no todo el mundo es capaz de ello, de meterse en su piel sin sentirse apestado, de tratar de comprender sus sentimientos sin menospreciarlos por no ser suyos, por resultarles incomprensibles. Desgraciadamente esas son las personas que hoy mueven el mundo, nos guste o no. Podria decir cambiemos, pero tal vez soy demasiado egoista para hacerlo.
Hoy, por todo el mundo que siente que la unica solucion es ocultarse en un rincon, que no es capaz de mostrarse tal y como es, que lo centra todo en grandes y torpes bocanadas, balbuceos... ¿Porqué hemos de arrinconarlos más?
Asi estamos, encontrando en lugares insospechados personalidades sorprendentes, pero viendo cada dia a quienes crean situaciones dignas de desprecio, quienes creyendose ocultos tras una sonrisa desprecian a quien no es igual. Es cierto que no todo el mundo tiene personalidades afines, pero...

No hay comentarios: